viernes, 01 de julio de 2022
Medioambiente

La compra de autos eléctricos ya representa casi el 10 por ciento del mercado mundial

En Argentina se patentaron 5.871 vehículos durante 2021. El acceso, sin embargo, se mantiene restringido: llegan a costar 50 mil dólares.

Publicado en Agencia de Noticias UNQ 

Por Nicolás Retamar

09/06/2022

 

 

A diferencia de los vehículos tradicionales que funcionan al quemar combustible, los autos eléctricos son impulsados por uno o más motores eléctricos que emplean la energía almacenada en baterías recargables y la transforman en cinética. La tecnología más avanzada en vehículos de este tipo es la de baterías de iones de litio. A grandes rasgos, existen dos tipos de autos eléctricos: los híbridos y los 100 por ciento eléctricos. Mientras que los primeros tienen dos motores, uno a combustión y uno eléctrico, los segundos solamente tienen un motor que se alimenta a través de electricidad.

Dos autos eléctricos se recargan en una estación. El tiempo va desde 45 minutos hasta ocho horas. Créditos: Univision

 

 

En Argentina, ya se vendieron más de 10 mil unidades. Según datos del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (Siomaa), en 2021, se patentaron 5.871 autos entre eléctricos e híbridos, lo que significó un aumento del 148 por ciento respecto al 2020. De esta manera, el año pasado se realizaron más de la mitad de las operaciones desde que ingresaron los primeros autos híbridos en 2010. El líder del mercado de autos eléctricos es Toyota que, con seis modelos, concentra más del 80 por ciento de las operaciones.

 

El Tesla argentino

En el país se fabrica un auto eléctrico de industria nacional denominado “Tito”, vehículo realizado por la empresa Coradir en su planta de San Luis. Tiene capacidad para cuatro personas y su velocidad máxima es de 65 km/h. A diferencia de las tradicionales estaciones de carga para autos eléctricos, Tito se recarga a través de un enchufe doméstico de 220v.

Con una autonomía de 100 kilómetros, se carga completamente en ocho horas pero permite recargas parciales, por lo que no hay que esperar a que se agoten sus baterías de litio. Con todos los lujos de un auto de última generación, no requiere de filtros ni aceite, solo revisión anual de ruedas, frenos y el pack de baterías. Además, puede circular con normalidad los días de lluvia.

Una de las unidades Tito que ya circula por Argentina. Créditos: Instagram @volkshop_argentina

 

Cifras mundiales

Según el informe de una consultora de la firma PWC, en 2021, las ventas de autos eléctricos crecieron 121 por ciento en el mundo en comparación a 2020. De esta manera, se compraron más de nueve millones de vehículos contra los casi cinco millones que se habían adquirido el año anterior.

En este marco, China constituyó el principal mercado con más de 3 millones de unidades. Los números del país asiático superan la media global en el porcentaje: se adquirieron un 172 por ciento más que en 2020. El gobierno chino espera que para 2025 los autos eléctricos a batería constituyan un 20 por ciento del mercado. Por el lado de Estados Unidos, la venta de vehículos eléctricos a batería aumentó solo 62 por ciento respecto a 2020. Respecto a Europa, los aumentos más altos se registraron en Italia (107 por ciento), Alemania (83 por ciento) y el Reino Unido (76 por ciento). Por último, donde se registró otro incremento significativo en la compra de estos autos es en Corea del Sur. Pese a que la participación de mercado es solo del seis por ciento, las ventas subieron en 2021 un 144 por ciento comparado al año anterior.

El último documento de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) publicado a principios de 2022, sostiene que casi el nueve por ciento del mercado mundial de automóviles es eléctrico. La IEA estima que hay aproximadamente 16 millones de vehículos eléctricos en las calles y rutas del mundo.

 

El ambiente en el medio

Según un informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en julio de 2021, el sector del transporte representa el 15 por ciento de la emisión de dióxido de carbono en América Latina y el Caribe, y es la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) relacionadas con la energía en la región.

En la actualidad, la región es la segunda más urbanizada del mundo –ocho de cada diez personas viven en ciudades– y tiene el mayor uso de colectivos per cápita del planeta. Ante este panorama, los gobiernos buscan diferentes maneras de fomentar e impulsar el transporte eléctrico, mediante la ampliación de cuotas arancelarias y reducción de impuestos, para descarbonizar y mitigar el impacto generado por la utilización de combustibles fósiles.

El corazón de los autos eléctricos son sus baterías de litio y otros minerales, cuya extracción implica una gran emisión de dióxido de carbono. El reciclaje de las baterías usadas (cuya vida útil disminuye con el tiempo) puede convertirse en una alternativa para respetar el planeta, dado que puede llegar a recuperarse hasta el 92 por ciento de los componentes.

 

Desafíos

El primer reto para la transición masiva a vehículos eléctricos pasa por el costo. Por ejemplo, el auto más barato en Argentina es Tito y su valor es de 16.500 dólares. Aunque el ahorro es significativo en comparación a un vehículo convencional, porque requiere de menos mantenimiento y no carga combustible, la inversión inicial es muy grande para la gran mayoría de las personas.

Si bien la región cuenta con la materia prima del litio, generar valor agregado a través de la producción de celdas y baterías es un imperativo para abaratar parte del costo de los vehículos. En el caso de Argentina, Y-TEC y la Universidad Nacional de La Plata instalarán la primera fábrica en el país.

Otra cuestión importante será el abastecimiento eléctrico de los autos. Ante un escenario de masividad, la energía eléctrica de Argentina se genera en su mayoría a partir de la quema de combustibles fósiles y líquidos, por lo que se estaría resolviendo un problema pero agravando otro. Además, las estaciones de carga para híbridos y eléctricos son contadas en un contexto donde la autonomía de los vehículos va desde los 100 hasta los 250 kilómetros en el mejor de los casos.

Pese a los avances, el mercado de los autos eléctricos es incipiente y, como tal, dependerá de muchos factores para que se siga expandiendo y se realice la transición a vehículos que no utilicen combustible.

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