jueves, 01 de diciembre de 2022
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Inauguración de QUBIC: un observatorio a 5000 metros de altura en la Puna salteña que busca develar qué sucedió en los inicios del universo

El proyecto QUBIC cuenta con un telescopio de alta tecnología único en el mundo, instalado y montado en Alto Chorrillos, San Antonio de los Cobres, Salta. CONICET, MINCYT, CNEA y Gobierno de Salta lideran a nivel local este proyecto de colaboración del que participaron más de 130 especialistas de Argentina y distintos países. De la ceremonia de inauguración participaron Franchi y Filmus, entre otras autoridades, y científicos/as nacionales e internacionales.

A 5.000 metros de altura sobre el nivel del mar, en Alto Chorrillos, localidad de la provincia de Salta, se inauguró QUBIC, un observatorio e instalaciones en la Puna salteña, un instrumento de precisión para medir señales del cosmos que buscan aportar conocimiento sobre el origen del universo y los instantes inmediatamente posteriores. La iniciativa es llevada adelante por una colaboración internacional que involucra universidades, organismos científicos y centros de investigación de Argentina, Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos. A nivel local, las instituciones participantes son: el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCYT ) y la provincia de Salta. De la ceremonia de inauguración participaron la presidenta del CONICET, Ana Franchi; el ministro de Ciencia, Daniel Filmus; la presidenta de la CNEA, Adriana Serquis, el CoSpokesperson de Q&U Bolometric Interferometer for Cosmology (QUBIC) e investigador del CONICET, Alberto Etchegoyen y el ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Salta, Matías Cánepa.
Inauguración de QUBIC: un observatorio a 5000 metros de altura en la Puna salteña que busca develar que sucedió en los inicios del universo.

La presidenta del CONICET Ana Franchi remarcó la importancia del trabajo en conjunto entre distintas instituciones para llegar a concretar el Observatorio QUBIC: “Es un esfuerzo de varios países que se hace en Argentina gracias al esfuerzo de distintos organismos y a la calidad de los recursos humanos que tenemos en nuestro país. Tenemos que pensar que nada es rápido en ciencia y tecnología y que la continuidad de las políticas públicas, especialmente en cyt son fundamentales para por ejemplo, poder tener este observatorio”.

Y agregó: “Es un orgullo inmenso como país poder contar con esta tecnología. Como investigadora y hoy presidenta del CONICET también es un orgullo nos hayamos podido juntar, colaborar y trabajar en conjunto, los trabajadores y trabajadoras de todas estas instituciones de ciencia y tecnología para llegar a esto, que, repito, es un orgullo nacional”.

Filmus expresó durante la inauguración que “si uno tuviera que describirlo con palabras usaría la emoción y el orgullo. La emoción por dar a luz un proyecto que hace 15 años se viene trabajando, y los que estamos a cargo de responsabilidades nos queda agradecer a las personas e instituciones” y mencionó a la CNEA “orgullo para la Argentina”, el CONICET, la provincia de Salta y la labor de Cánepa “por recuperar el proyecto en estos años” y los/as científicos que colaboraron. El ministro agradeció a los países que participan y especialmente “a nuestros amigos de Italia y Francia que lo llevaron adelante y creyeron en nosotros, por la ubicación ideal para hacerlo y la calidad de la gente”, y continuó “también es un aprendizaje en cuanto política de estado y que los tiempos no son la de los calendarios electorales. Los proyectos científicos exigen miradas a mediano y largo plazo. Hay que apostar a la ciencia y la tecnología para mejorar las condiciones de vida de la humanidad”, cerró.

QUBIC (Q-U Bolometric Interferometer for Cosmology) está operando, y para llegar a poner en función todo lo necesario en cuanto a equipamientos, caminos, conexiones y comunicaciones fue imprescindible contar con un lugar físico en la localidad. Es por esto que la primera sede instrumento, está ubicada en la zona de Alto Chorrillos – Salta, a 4.980 metros sobre el nivel del mar, donde también se encuentra el radiotelescopio argentino-brasileño LLAMA (Large Latin American Millimiter Array). El Noroeste argentino se transformará en un centro de atracción científica a nivel nacional y regional”, explicó la astrónoma, Beatriz García y agregó, “el telescopio es un instrumento con un diseño novedoso, destinado a sondear lo que se denomina‘l a física del universo primordial’, es decir, lo que ocurrió en unas pocas fracciones de segundo después del Big Bang, en los primeros instantes del universo. En ese momento ocurrió lo que se denomina inflación, que los científicos suponen que dejó sus huellas en una radiación llamada: de fondo cósmico en microondas”.

En este marco, Alberto Etchegoyen aseguró: “La ciencia se basa en la observación y el experimento y esto es lo que queremos probar aquí en y con esta instalación: la teoría de la inflación. Si encontramos esos atisbos en la radiación del cosmos, se podrá comprobar la creación del universo con el Big Bang. Los resultados altamente optimistas podrían darse en un estimado de tres años, depende de qué tan buena sea la naturaleza y el universo cuando nos dispongamos a trabajar. Estamos satisfechos de lo que hemos logrado y de estar hoy inaugurando con los titulares de los organismos involucrados y los responsables internacionales”.

Por su parte, Serquis expresó: “Es muy importante la presencia de CNEA en esta región, ya que ahora se relaciona con proyectos de investigación. Como todo gran proyecto la sinergia de instituciones tanto nacionales como internacionales son necesarias para que estos proyectos continúen. En particular estos sensores, el Qubic tiene unos sensores especiales que se desarrollan con micro y nanotecnología, que vienen de Italia, pero ahora con un acuerdo con Alemania se están haciendo estos sensores en el CACde este instituto que es CNEA-CONICET, por eso esa sinergia entre instituciones de ciencia y tecnología que permiten ir desarrollando el conocimiento en otras áreas”.

A su turno, Cánepa expresó: “Para salta es muy importante, la inauguración de QUBIC ya que significa un paso fundamental para avanzar en el polo astronómico en la Puna salteña que tiene un impacto nacional e internacional. El escuchar hablar a diferentes personas en distintas lenguas demuestra que es un proyecto de gran impacto en el ambiente científico, en la divulgación de la ciencia y hasta en el turismo científico, es de gran importancia para la región”. Y agregó: “El radiotelescopio LLAMA avanzó considerablemente en este último tiempo con sus obras, esto hace que muchas personas se interesen en realizar sus trabajos en el marco de “Salta ventana al universo”.

Previo a inaugurar QUBIC, Franchi visitó junto a todas las autoridades presentes, el edificio del proyecto LLAMA, el cual ya se encuentra habilitado y está a cargo de personal del CONICET Salta Jujuy.

Estuvieron presentes durante la inauguración el vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del CONICET, Roberto Rivarola; la investigadora del Consejo y representante del Proyecto QUBIC en Argentina, Beatriz García, el director del Centro Científico Tecnológico (CCT) Salta Jujuy, Raúl Becchio; el director de Relaciones Institucionales del CONICET Alejandro Dabrowski, el rector de Universidad Nacional de San Martin, Carlos Greco, la CoSpokesperson de QUBIC, Universidad La Sapienza (Roma, Italia), Silvia Masi; el CoSpokesperson de QUBIC, Instituto Nacional de Física Nuclear y Física de Partículas (Francia), Jean-Cristophe Hamilton; el director Científico adjunto de Astropartículas y Cosmología del Instituto Nacional de Física Nuclear y Física de Partículas, Vincent Poireau, el ex presidente del Instituto Nacional de Física Nuclear, Fernando Ferroni, y distintas autoridades de gobierno provincial y municipal, del CONICET, CNEA, miembros de la comunidad científica y medios de comunicación.

El recorrido de QUBIC en Argentina

El Proyecto QUBIC es el resultado de una colaboración entre 130 investigadores/as e ingenieros/as en Francia, Italia, Argentina, Reino Unido e Irlanda. El instrumento se desarrolló en Francia en APC (París) entre 2008 y 2018 y fue probado en ese mismo laboratorio entre 2019 y 2020.

En julio de 2021 llegó a la Argentina donde fue trasladado al Laboratorio de Integración, en la Regional Noroeste de CNEA (especialmente construido para tal fin) en Salta, donde se ensambló, se puso en funcionamiento y testeó a lo largo de un año. Además, en la Argentina se realizaron las siguientes tareas: diseño y construcción de la montura, del sistema de movimiento de la montura, del laboratorio de criogenia en el Centro Atómico Constituyentes; del sistema de liberación de membranas para los absorbedores de la radiación incidente de los sensores cuánticos criogénicos y del domo.

Por otra parte, se procedió a la construcción de la infraestructura que alberga el telescopio en Alto Chorrillos, con la instalación de generadores y tanque de combustible y el diseño y construcción del sistema eléctrico. Estas tareas debieron ser complementadas con otras como la construcción de caminos de acceso y la instalación del albergue, además de llevar energía y comunicaciones al sitio. El instrumento ya está operativo y en condiciones de comenzar a adquirir datos para calibración.

Para más información acerca de la descripción del telescopio desarrollado especialmente para el proyecto QUBIC, haga click aquí.

Proyecto QUBIC: Buscando el modo B

“Como astrofísicos sabemos lo que pasó desde 400 mil años después del inicio del universo, cuando la materia se desacopló de la energía y los fotones comenzaron a viajar libremente”, explica Beatriz García, investigadora del CONICET y vicedirectora de ITeDA. “Las huellas de lo que ocurrió antes, están en la CMB y en lo que deseamos detectar: la polarización de esa radiación. Podemos saber qué sucedió antes de que la luz comenzara a viajar por el universo (o sea antes del desacople mencionado) estudiando la polarización de la radiación”.

Eso que las y los científicos quieren llegar a captar se llama “Modo B” de la polarización de la CMB. El modo B surge en esa expansión a una velocidad inusitada que habría sucedido en los primeros instantes durante la inflación y estaría relacionada con ondas gravitacionales primordiales. Este modo fue propuesto de manera teórica por el físico argentino Matías Zaldarriaga. Dicha polarización todavía no se descubrió empíricamente porque los instrumentos que se requieren deben ser muy sensibles y son complejos. Para eso, QUBIC diseñó y construyó un instrumento para detectar en la CMB la pequeña cantidad polarizada con Modos B: los indicios de la creación del universo.

El telescopio de alta tecnología que se desarrolló en el marco del Proyecto QUBIC para captar esa radiación se construyó por partes en laboratorios e institutos radicados en Francia, Italia, Irlanda, Inglaterra y Argentina. Ahora todas las partes se están ensamblando en Salta. “No se va al supermercado y se pide ´deme dos detectores del comienzo del universo‘. Se tiene que hacer desarrollos tecnológicos muy de avanzada. El instrumento que se diseñó en QUBIC es el corazón del proyecto. Hace una mezcla única de bolometría e interferometría”, explica Etchegoyen.

Etimológicamente, bolómetro proviene del griego y significa medición de haz de luz. Los bolómetros son microsensores trabajando a muy bajas temperaturas, que al detectar la CMB se calientan cambiando así la resistencia eléctrica del material, permitiendo entonces su detección en forma de señal electrónica. La otra ventaja del instrumento es que hace interferometría, es decir, mide la longitud de onda de lo que está llegando y analiza las características de la radiación. Esto hace una interferometría bolométrica. “Esa combinación nos ayuda a dilucidar si está relacionado con la radiación primordial o no. Tenemos entonces esta gran ventaja, que uniendo interferometría con bolometría, tenemos más claro lo que estamos midiendo, si son modos B de la CMB primordial”, aclara Etchegoyen.

El telescopio del proyecto QUBIC está encerrado dentro de una carcasa cilíndrica que sirve para mantener temperaturas muy bajas, llamada “criostato”, de 1,8m de alto y 1,6m de diámetro. Esa carcasa lo protege y mantiene al telescopio a -269°C y a los sensores aún a temperaturas más bajas. Dicha temperatura permitirá captar las pequeñas fluctuaciones de temperatura producidas en los sensores por la CMB. El criostato y su montura estarán albergado en un domo que se abrirá para la observación al cielo.

Para más información, leer Proyecto QUBIC: un telescopio en la puna salteña para develar el origen del universo.

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