martes, 24 de noviembre de 2020
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Hacia un antiviral de amplio espectro

Un compuesto creado y estudiado por investigadoras e investigadores de Exactas UBA inhibe la replicación de tres virus muy distintos. Los experimentos muestran que la droga no actuaría directamente sobre la partícula viral sino que ejercería su acción en la célula hospedadora evitando que los virus se apropien de la maquinaria celular para multiplicarse.

Por Gabriel Stekolschik

 

 

(Nexciencia) Lo crearon en el Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (Exactas UBA) hace más de diez años. Después, estudiaron sus propiedades antivirales en el Laboratorio de Virología de la misma Facultad. Los resultados eran tan buenos que decidieron no publicarlos y patentar el compuesto.

Lo patentaron en la Argentina, en los Estados Unidos y en la Unión Europea a nombre del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y, actualmente, su desarrollo como medicamento está a cargo de una empresa farmacéutica de capitales nacionales.

Virus sincicial respiratorio humano. Foto: aµrelia.aµяita.Flickr.

 

 

En 2014, pudieron darlo a conocer en público. Fue en el concurso INNOVAR que organiza el Ministerio de Ciencia de la Nación. Ganaron el premio mayor. Lo presentaron como “VIREST: un remedio para las conjuntivitis virales”.

Habían demostrado que VIREST es efectivo para tratar la conjuntivitis viral más común, la que es producida por el adenovirus, que es muy contagiosa y que, por ahora, no tiene tratamiento específico.

Además, VIREST es efectivo para tratar la queratitis estromal herpética, una enfermedad ocular provocada por el virus Herpes simplex, que es la principal causa de ceguera infecciosa en los países industrializados y el primer motivo de rechazo del trasplante de córnea.

Por si esto fuera poco, VIREST también es antiinflamatorio. Esto adquiere singular importancia por el hecho de que el enrojecimiento y la inflamación ocular molesta que ocasiona la conjuntivitis, pueden conducir a la consulta médica: allí suele recetarse un corticoide -para tratar la inflamación- y un antibiótico -para curar la infección-. Pero el antimicrobiano sólo será útil si el causante de la enfermedad es una bacteria. Los virus no son sensibles a los antibióticos. Lo mejor que puede lograrse hoy en día es esperar a que el virus cumpla su ciclo (generalmente más de una semana) y desaparezca.

Por otra parte, los corticoides que se utilizan como antiinflamatorios pueden tener efectos adversos. Por un lado, porque aumentan la presión intraocular y, por otro lado, porque son inmunosupresores, es decir, inhiben el sistema inmune que nos protege de las infecciones, lo que puede reactivar el virus y prolongar la enfermedad.

 

Se amplía el espectro

“Herpes simplex y adenovirus son virus que tienen estructuras diferentes y mecanismos de infección y replicación diferentes, y VIREST tiene actividad antiviral tanto con uno como con el otro. Eso nos hizo pensar en la posibilidad de que pudiera ser un antiviral de amplio espectro”, explica Flavia Michelini, investigadora del CONICET en el Laboratorio de Virología de Exactas UBA. “De hecho, estamos probándolo con un virus que es distinto a los otros dos, el sincicial respiratorio, que es el que provoca la bronquiolitis en los niños, y VIREST también está mostrando actividad antiviral con ese virus”, revela.

Flavia Michelini. Foto: Archivo Exactas Comunicación.

 

El hecho de que VIREST pueda hacer frente a virus que tienen estructuras distintas y que utilizan estrategias diferentes para replicarse llevó al grupo de investigación a la hipótesis de que VIREST no estaría actuando sobre los virus: “Como los virus necesitan de la maquinaria celular para replicarse, pensamos que VIREST está haciendo algo en la célula hospedadora que impide que el virus pueda multiplicarse”.

Para probar la hipótesis, decidieron estudiar los efectos de VIREST en cultivos de células humanas: “Publicamos dos trabajos en los que demostramos que VIREST inhibe algunas vías de señalización celulares, lo cual podría estar confirmando nuestra hipótesis y explicando el espectro antiviral amplio de VIREST”.

Uno de esos dos trabajos, publicado hace pocos días en la revista científica Antiviral Research, da a conocer otra posible utilidad que podría tener este compuesto: “Confirmamos que VIREST reduce la liberación de citoquinas”, informa Michelini. Según la investigadora, esto puede ser relevante para los casos en los que se utiliza al adenovirus como vector de un gen (terapia génica) o de un antígeno (vacunas): “Los vectores adenovirales suelen provocar una liberación importante de citoquinas que puede generar una fuerte reacción inflamatoria que, por ejemplo, puede hacer fallar una terapia génica”, ilustra, y propone: “VIREST podría utilizarse como coadyuvante en las terapias génicas o en las vacunas que usan vectores adenovirales con la finalidad de disminuir la reacción inflamatoria”.

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