lunes, 12 de abril de 2021
Novedades

Etiquetado frontal y derecho a una alimentación sana

Esta semana concluyeron las audiencias informativas sobre el proyecto de Ley de Promoción de Alimentación Saludable que, entre otras medidas, propone el etiquetado frontal de alimentos. La inciativa cuenta con media sanción en el Senado y ahora espera ser tratada en Diputados, mientras preocupa una regulación alternativa impulsada por sectores de la industria alimenticia.

Por Vanina Lombardi

 

 

Agencia TSS – Hay una problemática de salud pública más extendida que la del SARS-CoV-2, que recorre el mundo de manera silenciosa desde años: la de las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) como la obesidad y el sobrepeso, la diabetes, la hipertensión arterial y las enfermedades cardíacas. Constituyen, según la OMS, la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo: solo en la Región de las Américas, son responsables de la muerte 5,5 millones de personas por año y, a nivel mundial, alcanzan cifras anuales de 41 millones de personas (un 71% de las muertes totales). Además, duplican el riesgo de sufrir complicaciones y morir por COVID-19 a quienes las padecen.

La gran contradicción es que las denominadas ETB están vinculadas con hábitos nocivos, como el tabaquismo y el sedentarismo, pero también cpn el consumo de productos alimenticios poco saludables, altos en grasas, azúcares y sodio o sal, presentes en la mayoría de los comestibles ultraprocesados que predominan en las góndolas de los supermercados y en las dietas del mundo occidental actual.

“No hablamos de alimentos sino de basura. Los alimentos con alto contenido de sal, grasas y azúcar son adictivos, matan y destruyen la vida. Por lo tanto, la publicidad no puede ser engañosa, ni para niños ni adultos, cuando sabemos que no son alimentos”, dijo el senador por región metropolitana de Chile Guido Girardi, que es médico y uno de los autores de la norma de etiquetado en el país vecino, y calificó de “escandaloso” que la industria quiera seguir hablando de esta regulación, ya que se trata de un modelo de consumo global promovido por marcas universales, puesto que los productos que comen los niños en la Argentina o Chile son similares a los que se consumen en Asia, África y otras partes del mundo.

Las declaraciones las hizo durante la última audiencia informativa sobre el Proyecto de Ley de Promoción de Alimentación Saludable, más conocida como Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, que se llevó a cabo de manera virtual el martes pasado en la Cámara de Diputados. El encuentro no solo contó con la participación de especialistas en salud y representantes de los consumidores, sino también de distintos referentes del sector industrial y empresarial, como Alejandro Díaz, CEO de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham Argentina), y Philip Pérez, presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes, entre otros.

“No hablamos de alimentos sino de basura. Los alimentos altos en sal, grasas y azúcar son adictivos, matan y destruyen la vida. Por lo tanto, la publicidad no puede ser engañosa, ni para niños ni adultos, cuando sabemos que no son alimentos”, dijo el senador por región metropolitana de Chile Guido Girardi.

El Proyecto de Ley de Promoción de Alimentación Saludable propone la implementación de un sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas envasados que utiliza octógonos negros para advertir en caso de que el producto contenga niveles elevados de azúcar, sodio, grasas saturadas y totales, y calorías (similar al que ha adoptado Chile y, más recientemente, México y Uruguay), junto con otras medidas como la prohibición de que los envases muestren personajes infantiles o celebridades famosas. También prohíbe toda publicidad, patrocinio o promoción dirigida a niños y adolescentes de productos que contengan al menos uno de esos sellos. Además, incluye medidas para promover la alimentación saludable en los colegios, como la enseñanza de contenidos mínimos de educación alimentaria y nutricional, e impide ofrecer, comercializar o promocionar el consumo de productos con octógonos en esas instituciones.

El proyecto fue aprobado con media sanción en el Senado el 29 de octubre pasado (con 64 votos a favor y sólo 3 en contra) y es el resultado de la unificación de 15 proyectos de ley propuestos por distintos espacios políticos. El texto ha sido mejorado durante la discusión parlamentaria y a partir de la evidencia científica que hoy existe a nivel mundial. A eso se suman las cuatro reuniones informativas que siguieron en Diputados, en las que se sumó el aporte de más de 40 expositores. “Recolectamos información suficiente para empezar el debate en Diputados y se va a comunicar la fecha”, afirmó al finalizar el encuentro la diputada por el Frente de Todos Cecilia Moreau, presidenta de la Comisión de Legislación General que organizó el encuentro junto con las de Acción Social y Salud Pública; Industria, y Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia y aseguró que “desde el Ejecutivo no va a haber ninguna intromisión a lo que se decida”.

Sin embargo, preocupa la convocatoria de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) a una reunión extraordinaria, para el próximo 14 de abril, para tratar otro proyecto de Rotulado Nutricional Frontal, que se viene trabajando de manera interministerial desde el año pasado. El anuncio provocó alerta y descontento entre organizaciones civiles y académicas, que difundieron un pronunciamiento firmado por más de una veintena de ellas, en el que le “exigen a la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina su urgente aprobación, sin cambios y sin más dilaciones”.

La última audiencia informativa sobre el Proyecto de Ley de Promoción de Alimentación Saludable, más conocida como Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, se llevó a cabo de manera virtual el martes pasado en la Cámara de Diputados.

 

“Como organización de la sociedad civil, insistimos en que la vía adecuada es el Congreso de la Nación, porque es la única instancia que puede avanzar en una legislación integral, que también regule en entornos escolares saludables y publicidad. Necesitamos que se avance, se dictamine y que el texto no sufra modificaciones”, dijo Agustina Mozzoni, coordinadora del área de salud de la Fundación para el desarrollo de políticas sustentables (FUNDEPS).

“Lo que circula en torno a la CONAL, convocada como una reunión extraordinaria para definir una suerte de regulación de etiquetado, deja afuera gran parte de los logros que tiene la media sanción, como la adopción del perfil de nutrientes de OPS y la regulación de entornos escolares y de publicidad. Le quitaría mucho poder y, si eso saliera, sería una limitante fuerte para seguir discutiendo un proyecto de ley”, advirtió en diálogo con TSS la diputada Brenda Austin, del Bloque UCR de Córdoba, que también intervino durante la reunión informativa. “Lo que quise señalar fue que no sabemos honestamente qué quiere hacer el oficialismo frente a esta situación, si empujar esta media sanción que salió casi por unanimidad, si introducirle cambios y, en tal caso, cuáles y cuándo quiere hacerlo, o si van a seguir dilatando el tratamiento a la espera de que CONAL o Mercosur resuelvan algún tipo de regulación más flexible”, agregó.

La homologación de criterios con el Mercosur fue uno de los aspectos más controversiales que se plantearon durante el debate. Ya en noviembre del año pasado, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, había advertido que esta ley podría complicar la normativa del acuerdo y ponía en riesgo la exportación de alimentos envasados a Brasil, adonde hoy existe un sistema de etiquetado más flexible, diferente al de los octógonos. Al respecto, representantes de la industria plantearon que es necesario pensar en la eficiencia productiva y unificar criterios, mientras que, desde las organizaciones civiles, se aclaró que no existe incompatibilidad con la normativa del Mercosur, ya que dicho acuerdo contempla una resolución que establece que los Estados pueden avanzar de manera autónoma en lo que consideren necesario para proteger la salud de su población.

“Concuerdo con que podríamos vender a los países del Mercosur teniendo un régimen de etiquetado, pero nos hace menos eficientes. Tenemos que tener pensamiento estratégico, los países en el mundo pelean por venderle a Brasil y nosotros, que lo tenemos al lado, nos vamos a autolimitar”, cuestionó Juan Manuel Airoldes, presidente de la Unión de Industriales Fideeros. En contraposición, Girardi se refirió a la experiencia que están teniendo en Chile con la medida: “Tenemos más de 60 tratados de libre comercio y nunca tuvimos problemas para exportar por los sellos, porque se exporta en función de las legislaciones de cada país”, aseguró el legislador.

El Proyecto de Ley de Promoción de Alimentación Saludable propone la implementación de un sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas envasados que utiliza octógonos negros para advertir en caso de que el producto contenga niveles elevados de azúcar, sodio, grasas saturadas y totales, y calorías, similar al que ha adoptado Chile y, más recientemente, México (foto) y Uruguay.

Otro de los temas más cuestionados por la industria fue la prohibición de publicidades y patrocinios. El presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes, por ejemplo, se mostró a favor de “restringir la comunicación de productos dirigidos a niños que no cumplan con ciertos criterios nutricionales”, aunque cuestionó que el proyecto “entra en conflicto ya que establece las mismas restricciones para niños, niñas y adolescentes”, y pidió algunos cambios a la norma porque puede ser “confusa” con los adultos.

Por el contrario, desde la sociedad civil se destacó la importancia de esta regulación. Guillermina Gulo Tieri, de la Asociación Justicia Colectiva, sostuvo que “es una oportunidad que no podemos perder”, ya que las marcas no van a querer vender sin sellos, y señaló que, con esta norma, “se forma un sistema coherente que no es solo para los niños, sino para los adultos”, que también van a estar “influidos” por la regulación. Al respecto, el legislador chileno subrayó que, tras la implementación de la ley de etiquetado en ese país, el 30% de la publicidad de la industria promociona que sus productos no tienen sellos.

“Es importante la regulación de las publicidades porque los niños son sujetos en formación, pero todos tenemos derecho a que no nos mientan respecto de lo que se nos está vendiendo, todos tenemos derecho a no ser engañados”, le dijo a TSS la antropóloga especializada en alimentación Gloria Sammartino, directora del Centro de Investigaciones sobre Problemáticas Alimentarias y Nutricionales (CISPAN) e integrante de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria (CALISA), ambas de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

“Hay un secuestro del gusto por parte de la industria alimentaria, que produce alimentos envasados que son directamente basura. El gusto es una construcción cultural y la industria lo formatea cada vez que asocia el consumo de determinados productos con más felicidad o, sobre todo, cuando a los niños los venden a través de celebridades o muñequitos, no por los contenidos del producto sino por lo que simbolizan”, concluyó Sammartino.

  • El Oso Producciones El Oso Producciones
  • C&M Publicidad C&M Publicidad