jueves, 15 de noviembre de 2018
Medioambiente

Semillas: la vía orgánica

En Santiago del Estero se creó el primer Centro de Producción de Semillas Orgánicas de la Argentina. Busca abastecer a los productores de la zona con insumos de calidad certificada y sumarle valor al trabajo rural. En la etapa inicial el centro beneficiará a siete mil productores de los principales cultivos de la zona y posteriormente brindará servicios a otras provincias.

Por Nadia Luna

 

 

Agencia TSS – El modelo de cultivo basado en agroquímicos es frecuentemente cuestionado por las consecuencias negativas para la salud y el medioambiente. De manera paulatina, hay agricultores que eligen volcarse hacia la producción orgánica y la Argentina hoy cuenta con más de tres millones de hectáreas de producción orgánica certificada, con lo que ocupa el segundo lugar a nivel mundial en este tipo de producción, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, en inglés).

Con el objetivo de impulsar este tipo de prácticas y abastecer a los pequeños productores de la zona, se creó el primer Centro de Producción de Semillas Orgánicas del país. La iniciativa surgió a partir de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Agroindustria de la Nación, el Gobierno de Santiago del Estero y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), entre otras instituciones. El centro fue radicado en el municipio de Termas de Río Hondo y busca producir semillas orgánicas de calidad certificada.

“La producción orgánica es sustentable: cuida el suelo y la biodiversidad, brinda un producto sano y le agrega valor a las economías regionales. Desde el punto de vista social, este tipo de agricultura genera empleos y revaloriza el trabajo en el campo, favoreciendo el arraigo en vez de la migración rural”, le dijo a TSS el ingeniero agrónomo Facundo Soria, docente de la FAUBA y coordinador del área de Producción Orgánica del Ministerio de Agroindustria de la Nación. También participan de la iniciativa las universidades Nacional y Católica de Santiago del Estero (UNSE/UCSE).

El Centro de Producción de Semillas Orgánicas fue radicado en el municipio de Termas de Río Hondo y busca producir semillas orgánicas de calidad certificada.

 

La producción orgánica está en crecimiento en distintas partes del mundo. En la Argentina, según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), ha tenido un crecimiento aproximado de 3% por año, pero el porcentaje varía según el producto. Soria destaca que, más allá de la demanda externa que el país siempre tuvo y que hoy lidera Estados Unidos, en los últimos años se acentuó la demanda local.

“Uno de los aspectos pendientes en el sector era que no había suficiente cantidad, calidad y variedad de semillas orgánicas. A partir de esa necesidad se creó un grupo de trabajo específico y se evaluó qué provincias tenían voluntad política y recursos para poder desarrollar el centro”, dijo el ingeniero. En Termas de Río Hondo ya existía una unidad demostrativa de producción de hortalizas orgánicas y decidieron aprovechar esa experiencia para reconvertirla en una unidad productora de semillas.

El Instituto Nacional de Semillas (INASE) fue el encargado de registrar el centro y brindar asesoramiento.  Para certificar la calidad, se exigen los mismos requisitos que a cualquier producción orgánica: cuidado del suelo, mantenimiento de la biodiversidad, la no utilización de agroquímicos y trazabilidad del producto (tener todos los pasos registrados para su efectivo control). Además, al tratarse de semillas, deben aplicarse las normas que exige el INASE, como un correcto aislamiento, poder germinativo y cuidados posteriores a la cosecha.

En Termas de Río Hondo ya existía una unidad demostrativa de producción de hortalizas orgánicas y decidieron aprovechar esa experiencia para reconvertirla en una unidad productora de semillas.

 

En la etapa inicial, el centro beneficiará a siete mil productores con semillas de los principales cultivos de la zona, como zapallo, melón, sandía, lechuga y rúcula. “El Gobierno de Santiago del Estero abastece a los productores familiares con kits de semillas convencionales y la idea es reemplazarlos por las orgánicas”, explicó Soria. En una segunda etapa, pretenden extender la iniciativa a nivel nacional y analizar su potencial de exportación. Algunas de las provincias que están viendo con interés la experiencia para replicarla son Catamarca, Salta, Tucumán y San Juan.

Desde la perspectiva del consumidor, los productos orgánicos suelen ser identificados como productos “caros”. ¿A qué responden los sobreprecios? “Es un tema complejo. Si uno parte del reconocimiento de que un producto orgánico tiene más valor, quizás no se puede decir que es más caro. En general, los productos orgánicos tienen más costos que los convencionales porque internalizan costos como el ambiental, que una producción convencional no tiene en cuenta y lo termina pagando el medioambiente, la sociedad o las generaciones futuras”, sostuvo el ingeniero.

Para Soria, si bien la Argentina posee abundantes recursos para generar productos orgánicos de buena calidad, como la gran variedad de climas y suelos, hay un problema que todavía no está resuelto: la brecha tecnológica. “La producción orgánica sigue siendo una producción alternativa y casi marginal. Falta investigación y desarrollo en maquinarias, insumos y otros aspectos que permitan obtener un mejor rendimiento. También hay casos en que el desarrollo está pero falta la bajada al terreno”, sostuvo. Y agregó: “La agroecología, como movimiento y como disciplina, está brindando herramientas importantes”.

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