lunes, 23 de octubre de 2017
Editoriales

La columna de Paenza: Por lo menos dos

Por Adrián Paenza

¿Qué pasa si uno quiere que haya por los menos dos de los tres la mayor cantidad de tiempo posible, conservando la condición de que Duncan y Parker juegan los primeros 8 minutos de partido y Ginóbili empieza en el banco… y además, los tres tienen que jugar los últimos 5 minutos?

Como ya sabemos lo que pasa en 13 de los 48 minutos (los primeros 8 los juegan Duncan y Parker y los últimos 5 los tres simultáneamente), quedan 48–13 = 35 minutos por distribuir.

Pero como uno sabe también que Duncan juega 34 minutos, de los cuales 13 ya sabemos cuándo y con quién, resulta que le quedan por jugar:

34-13 = 21 minutos.

Como Parker juega 33 minutos y sabemos que juega 13 minutos como está indicado más arriba, le quedan por jugar: 33-13 = 20 minutos.

Como Ginóbili juega 31 minutos y sabemos que juega los últimos 5 minutos, entonces le quedan por jugar: 31-5 = 26 minutos.

Pero si queremos que siempre haya dos de ellos en la cancha en esos 35 minutos, eso significa que hacen falta 70 minutos entre los dos jugadores (sumando los 35 minutos que tiene que jugar cada uno). Pero, aun así, como quedan

21 + 20 + 26 = 67 minutos entre los tres, entonces no alcanzarían para que se pueda cumplir esa regla.

O sea, podrían jugar siempre dos de los tres en 32 minutos de los 35, pero en este caso habría 3 minutos en donde no jugaría ninguno de los tres. Como se ve, uno puede relajar algunas restricciones y, por lo tanto, ampliar el número de minutos que jueguen juntos o en pareja. Afortunadamente, de una u otra forma, es Popovich el que elige, pero, la matemática –si él quiere (o quiso)– lo ayuda para tomar la decisión más educada.

Compartí esta notaTweet about this on TwitterShare on TumblrShare on Google+Share on FacebookShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone
  • El Oso Producciones El Oso Producciones
  • C&M Publicidad C&M Publicidad