lunes, 19 de agosto de 2019
Medioambiente

Descubren una nueva especie de murciélago en La Rioja

En el hallazgo participaron científicos del CONICET. Los ejemplares encontrados presentan características morfológicas y moleculares diferentes a las de otras especies del mismo género.

En el sur de la provincia de La Rioja, en las localidades de Olta y Ulapes, científicos del CONICET en el Programa de Investigación de Biodiversidad Argentina (PIDBA) de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo (UNT), participaron del descubrimiento de una nueva especie de la orden de los quiróptero (Chiroptera) -conocidos comúnmente como murciélagos- del género Eptesicus. La descripción de los ejemplares, publicada recientemente en la revista Journal Of Mammalogy, señala que se trata de una especie inédita para la ciencia a la que bautizaron como Eptesicus ulapesensis (debido a su procedencia).
Ejemplar de la especie nueva Eptesicus ulapesensis. Foto: gentileza equipo del PIDBA (Programa de Investigaciones de Biodiversidad Argentina) y PCMA (Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina).

 

El hallazgo se produjo en un ambiente “típicamente chaqueño” (como lo recrea Sánchez), y se llevó a cabo por un equipo de investigación conformado por científicos del PIDBA, encargados de la conservación de estos habitantes de los ecosistemas del noroeste argentino.

 

Singularidad molecular y morfológica

“La especie, hasta ahora desconocida es fácilmente distinguible por su coloración y tamaño”, subraya Tatiana Sánchez, becaria posdoctoral del CONICET en el PIDBA y primera autora del artículo. Posee un pelaje dorsal relativamente corto de aproximadamente 6 mm, que se caracteriza por ser sedoso, con pelos de color marrón oscuro en la base, y el resto de color marrón dorado o amarillento con un fuerte contraste en comparación a la tonalidad del vientre. En referencia al tamaño, la longitud total del cuerpo va desde los 93 a los 115 mm y su antebrazo mide entre 41 y 45.8 mm.

Tatiana Sánchez liberando un murciélago. Foto: gentileza equipo del PIDBA (Programa de Investigaciones de Biodiversidad Argentina) y PCMA (Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina).

 

“Al igual que otras especies del género, esta es sexualmente dimórfica. Es decir que las hembras tienden a ser más grandes que los machos”, afirma Sánchez. También difiere de otros ejemplares del género por algunos rasgos del cráneo y la mandíbula. Los estudios determinaron que la caja craneana de esta nueva especie es ligeramente más ancha que el rostro y tiene una constricción postorbital bien marcada. Asimismo, la becaria resalta que “el exhaustivo estudio realizado a nivel molecular apoyó su separación como especie válida y diferente de las otras descriptas para el género”.

Ejemplar de la especie nueva Eptesicus ulapesensis. Foto: gentileza equipo del PIDBA (Programa de Investigaciones de Biodiversidad Argentina) y PCMA (Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina).

 

 

Gran parte del análisis morfológico y molecular del Eptesicus ulapesensis, se realizó en laboratorios de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo. Allí se hicieron comparaciones con el material pertenecientes al mismo género, el cual se encuentra depositado en la Colección de Mamíferos del Instituto Lillo. El trabajo de campo y los estudios posteriores (estadísticos, filogenéticos, moleculares) fueron posibles gracias a un número amplio de profesionales involucrados de Tucumán, Rosario, Córdoba y Uruguay.

 

Los murciélagos y sus beneficios ecosistémicos

Con la excepción de los roedores, los murciélagos son los animales placentarios más diversos abarcando más de 1300 especies diferentes. “A pesar de que tienen muy mala prensa cumplen roles significativos para la prosperidad del ecosistema”, advierte la científica.

De esta manera, los murciélagos comprenden una amplia diversidad de grupos alimenticios. Las especies más diversas y abundantes son las insectívoras, consideradas controladoras de plagas en cultivos de zonas rurales o urbanas. También están los frugívoros; estos pueden ser muy abundantes en selvas ya que llevan a cabo un gran trabajo en la dispersión de semillas y propagación de plantas. En una menor proporción, existen los llamados nectarívoros, muchos de los cuáles cumplen roles importantes en la polinización de las flores (por ejemplo del agave, de importancia comercial ya que de esta planta se extrae el tequila). También hay murciélagos pescadores y carnívoros; estos últimos se alimentan de ranas y pequeños roedores. Finalmente, está el gremio de los hematófagos, que se alimentan de sangre. A pesar de su histórica mala reputación, resultan muy útiles porque su saliva es objeto de investigaciones biomédicas para el tratamiento de enfermedades cardíacas.

María Eugenia Montani y Tatiana Sánchez liberando un murciélago de una red de niebla. Foto: gentileza equipo del PIDBA (Programa de Investigaciones de Biodiversidad Argentina) y PCMA (Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina).

 

“Muchas de las amenazas a las que se enfrentan los murciélagos en la actualidad, tales como la pérdida de hábitat, el cambio climático y, principalmente, el desconocimiento de la gente, reflejan los desafíos de conservación de nuestra era”, concluye Sánchez.

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